en la cama

Instantes de tiempo

Un instante de tiempo colapsado, veo tantos años pasados para bien o para mal, en quietud, enorme quietud, invividos, pero presentes en esta cama que me absorbe a pasados con discman, pasados donde aún me buscaba un lugar en la vida que ya tenía, no quiero continuar en esa sombra, no volverán tantos años en la pregunta eterna, en el plan por hacerse, no volverán los años en que podía hacer algo por todas esas chicas que me guiñaban el ojo y que al final se quedaron esperándome con otro en brazos, no volverán sus gemidos guardados bajo sus prendas aguardando a mis embates, no volverán tardes de correr bajo la lluvia y lamento tanto pensar, tanto dejar ir aquellas sonrisas llenas de encanto.

Tiempo colapsado de tardes de poesía que no existieron mas que en la soledad de mi cuarto, de bandas que se quedaron como esperma en un condón, años de tantas decisiones esperando por mi, aquí veo todos esos años de música que no me animé a hacer, de fotos que no tomé, de tantas cosas que podría haberle dado a mi ciudad con sus torrenciales lluvias que embellecían todo lo verde, aquí en esta cama enmedio de 22 millones de almas veo agolparse todo lo que no viví, lo que nos negué a mi y al mundo y lo lamento, lamento tenerle miedo a vivir y dejar que los años se juntaran en un larguísimo mañana, hoy aquí en esta cama se concentran todos esos recuerdos no vividos, esas tardes de borrachera y sexo que me evite y quisiera tener todo eso aquí, en mis manos, en las manos de lo hecho, tantos nombres de chicas, de amigos, de bandas, de canciones, de libros, de tantas cosas que están lejos ahora a mas de 500 kilometros y sobre todo lejos del presente, lejos del pasado o del futuro, solo cerca de mi memoria de lo que pudo ser, todo eso se reúne en esta cama hoy y toma la forma del aire invadido por notas que me lo advirtieron y no quise escuchar, tan frustrado como un japonés pero sin sus habilidades, todo se agolpa ahora en esta cama abandonada, lo veo y lo conjuro a desaparecer en el no-tiempo que ya habita, le digo a los fantasmas que se vayan ante la verdad de una vida incierta, la que me aguarda en la proximidad del tiempo, que dejen de pesar los días no vividos de mi existencia que se cuentan quizás por miles.

Les daré vida en letras, en bits, para que podamos así descansar y vivir en paz.