Mes: abril 2015

La botella

El año era fresco y era de nuestro señor, el Dinero, la humanidad se adentraba en obscuras tinieblas en el nuevo ciclo, esperando encontrar la luz de la libertad de esta conciencia atrapada, mirando temerosa hacia atrás, a los consejos de nuestros años mayores, los que nos trajeron aquí, mientras naturalmente en mis sueños de muchachito podía cambiar el mundo, aún cuando el mundo era menos pequeño de lo infinitamente pequeño que es ahora, Nueva York era tan lejos que no era importante ir alguna vez; en ese entonces la frescura de las “nuevas ideas” recicladas nos llenaba los ojos de materiales para eficientar nuestra nueva libertad, todo cada vez mas rápido, cada vez fácil, cada vez mas lejos de ser entendido, cada vez mas caro y cada vez mas caro, mientras los días de sentirse entre humanos se difuminaban en recuerdos como todo en esta vida para dar paso a la era de la preservación, de tus datos, de tu historia, de tu identidad, la libertad de decir quien eres, el deber de ser alguien para este nuevo mundo virtual, la posibilidad de ser tant@s como quieras, siempre cuidando nuestra nueva ortografía del emoticón, este nuevo ritmo de vida en el que ahora debes entrar para obtener de ella el mínimo de lo que te ofrece, que al final es lo mismo que antes, en mayores cantidades y variedades.

Y el mundo se nos llenó de marcas de bonitos logos, de bellos y relucientes colores, pero también de colores pardos, obscuros y sucios para que los que no estuviéramos de acuerdo nos sintiéramos felizmente infelices también y se lleno de empresas sin empleados alojadas en un servidor, de empleados trabajando para nadie, todos en manada, enormes cantidades de manadas uniformadas, todos los días en manadas de camiones uniformados, día y noche, incluso el domingo el día de nuestro antiguo señor, el rico, el reprimido y la vida era nueva, nuevas las maneras de hacer lo mismo, solo para hacerlo mas rápido y repetirlo mas veces, como si quisiéramos por fin alcanzar el pasado o adelantar el futuro y las nuevas maneras de hacer lo mismo trajeron consigo nuevos accesorios, nuevas instrucciones e ideas que pronto se fueron convirtiendo en algo como una necesidad, algo que puedes o no tener pero mejor que lo tengas. Nuestra nueva libertad parecía tener mas requisitos que nuestra antigua esclavitud, pero estaba bien pues era nuestra nueva libertad.

Y nuestro tiempo se dislocó pues podías si no volver diez años atrás, si conjurar el video de algo registrado diez años atrás solo para tratar de revivir esa sensación y paliar esa nostalgia y melancolía natural que no aún no sabíamos como extirpar y podías (si querías o no sabias salir) de pronto vivir encerrado en ese registro de un recuerdo hasta que el fin de tus días llegara por ti. El nuevo mundo virtual se extendía a travez del tiempo y el espacio virtual entremezclado y alimentado del mundo que antes llamábamos real y nos hizo sentir que un mundo por fin estaba a nuestros pies, que el tiempo y el espacio eran lugares que podíamos simuladamente transitar a placer y así teníamos también un montón de cosas para entretener nuestra aún inquieta mente en cosas sin sentido ni trascendencia, que como refresco nos llenaron el estómago de puro gas que hoy después de eructar nos dejó mas hambrientos y sedientos, de la mente y los sentimientos, mente y sentimientos cada vez mas confundidos, entre tantas puertas para llegar al mismo sitio, toda respuesta conducía a mas preguntas y eso nos hizo temerosos, flojos o apáticos de preguntar y de aprender y fuimos perdiendo nuestra capacidad para imaginar y soñar inteligentemente, para solo dejarnos llevar en alguna de las simulaciones de vida que hay disponibles para cualquier tipo de gusto con la compañía de nuestro señor, el Dinero.

Nuestra mente tan compleja o mas que la de nuestros antepasados se llenó de ideas que se volvieron simples y repetitivas, la voluntad de crear se convirtió en una esclava de las necesidades de las nuevas maneras de vivir, las de grandes marcas o clichés envueltos en filosofías de papel y así hoy todo aparenta estar funcionando, todo aparenta ir en pos de nuestro desarrollo como especie, pues ahora “somos seres abiertos a las posibilidades y la ciencia nos alumbra el camino; así, pronto seremos todos iguales, libres y felices” eso nos dijeron cuando nos vendieron su plan global de felicidad, hoy todo aparenta estar preparado para nuestro salto interdimensional de conciencia y aunque creemos haber tomado las decisiones correctas y cumplido con los requisitos, aún con dolor extra al que la propia vida nos podría pedir a cambio, hay algo que  me hace desconfiar y tirar esta botella, mientras aquí todo aparenta estar en calma y listo para el cambio, todo aparenta, todo aparenta tranquilidad como el agua de una presa.

Vieja ciudad de hierro

“A la vieja metalera…

no se que sea cuando pienso en ti, sentirte monstruo,
sentirte hermana y puta, amarte o quererte reventar con lo que creo de ti, quiero
probar mis poderes entre tus paredes y sobre tu asfalto.

Quiero ver que sientes que camine en ti y te regale novatillos sonidos; no
se cuando y no se si me cuestes la vida, pero no por amor u odio quiero estar
dentro de ti, solo para ver que te puedo aprender y que te puedo enseñar, en tu enormidad ahora mismo quisiera estar ahí, bien dentro de ti, sacandote lo que pueda a puro amor, por la vida y la gente mas que por ti, pues tu quizás solo me gustas, ahora mismo como quisiera estar ahí, en ti en la estación san Lázaro, no, mejor en esas tortas afuera de bellas artes a las tres de la mañana, lindo y curioso que el escribir aminore el hambre como hacer música o fumar mota aunque regrese con mas ímpetu y piense mas y mas en esas tortas norteñas “